29-03-2024, 03:39 AM
The Way of the Wiseguy por Joe D. Pistone
Introducción.
Somos Lefty Guns y yo en un bar de hotel en Miami Beach. Turistas, decoración hortera y mujeres con bronceados que dan miedo. Lefty es mi mentor en la Mafia, un soldado de la familia criminal Bonanno que me está educando con la conducta que debe tener un mafioso. Soy un buen oyente. Entonces estamos sentados tomando un trago, hablando de ésto y lo otro, cuando se me ocurre consultarle a Lefty lo que para mi es una buena pregunta.
"Hey, Lefty. ¿Cuál es la ventaja para mi de ser un wiseguy?"
Lefty me mira como si fuera el idiota más grande del mundo. Se excita, salta de su silla y empieza a gritar agitando los brazos. "¿Qué eres? ¿Un maldito loco?", dijo. "¿Está tocándome los huevos? Cuando eres un wiseguy puedes robar, mentir, engañar, puedes matar gente-- y es totalmente legítimo."
Eso, en pocas palabras, es la manera del wiseguy. Cualquier cosa de locos que hagas, cualquier crimen en el que estés dentro, todo es legítimo. El wiseguy no se ve asimismo como un criminal o una mala persona: él se ve como un hombre de negocios, un buscavidas astuto que está un paso delante de los patanes ordinarios. Un wiseguy vive por un conjunto de normas muy diferentes que las de la gente regular, reglas que fueron formadas por sus antepasados criminales y demostrado que funciona por generaciones de mafiosos anteriores a ellos. Los wiseguys existen en un universo paralelo bizarro, un mundo donde la avaricia y la corrupción son la regla, y donde la rutina de las personas comunes —tener un trabajo legal, estar con la familia, ganarse la vida honestamente— es vista como la maldición de debilidad y estupidez que tienen algunos. Los wiseguys se nos parecen mucho, pero no se equivoquen: ellos podrían ser de otro planeta, tan ajeno y anormal por sus pensamientos y hábitos.
Sé algo sobre los wiseguys. Sé más que la mayoría de la gente sobre estas garrapatas. Lo sé porque una vez fui uno de ellos.
Introducción.
Somos Lefty Guns y yo en un bar de hotel en Miami Beach. Turistas, decoración hortera y mujeres con bronceados que dan miedo. Lefty es mi mentor en la Mafia, un soldado de la familia criminal Bonanno que me está educando con la conducta que debe tener un mafioso. Soy un buen oyente. Entonces estamos sentados tomando un trago, hablando de ésto y lo otro, cuando se me ocurre consultarle a Lefty lo que para mi es una buena pregunta.
"Hey, Lefty. ¿Cuál es la ventaja para mi de ser un wiseguy?"
Lefty me mira como si fuera el idiota más grande del mundo. Se excita, salta de su silla y empieza a gritar agitando los brazos. "¿Qué eres? ¿Un maldito loco?", dijo. "¿Está tocándome los huevos? Cuando eres un wiseguy puedes robar, mentir, engañar, puedes matar gente-- y es totalmente legítimo."
Eso, en pocas palabras, es la manera del wiseguy. Cualquier cosa de locos que hagas, cualquier crimen en el que estés dentro, todo es legítimo. El wiseguy no se ve asimismo como un criminal o una mala persona: él se ve como un hombre de negocios, un buscavidas astuto que está un paso delante de los patanes ordinarios. Un wiseguy vive por un conjunto de normas muy diferentes que las de la gente regular, reglas que fueron formadas por sus antepasados criminales y demostrado que funciona por generaciones de mafiosos anteriores a ellos. Los wiseguys existen en un universo paralelo bizarro, un mundo donde la avaricia y la corrupción son la regla, y donde la rutina de las personas comunes —tener un trabajo legal, estar con la familia, ganarse la vida honestamente— es vista como la maldición de debilidad y estupidez que tienen algunos. Los wiseguys se nos parecen mucho, pero no se equivoquen: ellos podrían ser de otro planeta, tan ajeno y anormal por sus pensamientos y hábitos.
Sé algo sobre los wiseguys. Sé más que la mayoría de la gente sobre estas garrapatas. Lo sé porque una vez fui uno de ellos.

